Hace ya casi un año en Montaner & Asociados País Vasco comenzamos una relación laboral con una escuela de negocios importante ubicada en Vitoria, solicitándoles una persona en prácticas en labores de RR.HH. Al poder elegir nuestro propio/a alumno/a en prácticas pudimos utilizar nuestras herramientas de selección y conseguir a la persona que más encajaba en nuestro “perfil”: persona con mucha ilusión, ganas de aprender, y que en poco tiempo absorbiese nuestra forma de trabajar y así aportar su granito de arena. Y así fue, seleccionamos a una alumna entusiasmada, proactiva, comprometida con su tarea y con excelentes habilidades sociales. Nuestra gran baza para que ella funcionase por si misma fue tratarla como una más en el equipo. Encomendándole tareas propias de un/a consultor/a, siempre bajo la supervisión de su tutora, en este caso era yo.
Después de 6 meses está relación positiva empresa-alumno/a se vio recompensada recibiendo el premio de reconocimiento a la empresa Alavesa comprometida con la formación de los/as alumnos/as en prácticas, gracias a su colaboración con la escuela de negocios. Y no sólo eso, sino que la alumna recibió el premio al 1º de la Promoción del Master en Planificación y Gestión de Recursos Humanos.
En ocasiones he oído comentarios sobre este aspecto como por ejemplo que se pierde tiempo en enseñar a una persona la forma de trabajar, sus funciones... y luego en 6 meses tienes que volver a cero y comenzar de nuevo con otro nuevo/a alumno/a. Yo, desde mi experiencia, os puedo decir que es muy beneficioso y una inversión: en primer lugar para nosotros como empresa ya que nos libera de tareas y conseguimos tiempo para otras cosas (habrá que saber delegar, pero esto nos daría para otro artículo), y en segundo lugar para la sociedad, para esos alumnos/as que estamos formando, que al fin y al cabo en un futuro no muy lejano serán nuestros trabajadores. ¡¿Qué mejor selección de candidatos y captación del talento que verles colaborar mano a mano con ellos?!
Podemos citar los siguientes beneficios:
· La posibilidad de realizar estudios, o trabajos que la empresa considera necesarios e interesantes y que no puede realizar por la ausencia del personal adecuado o la falta de tiempo.
· Constituye uno de los medios más idóneos y económicos de disponer de personas capacitadas y formadas para realizar cualquier tipo de trabajo acorde con su formación.
· Obtener una visión de la empresa por una persona formada y capacitada ajena a la misma, y por tanto sin los sesgos que toda organización puede generar en sus trabajadores.
· Colabora con la sociedad facilitando y mejorando la formación práctica de los/as alumnos/as, lo que revierte en una mejora en la capacitación de los futuros directivos y profesionales.
Los jóvenes en prácticas, por su parte, tienen una motivación muy alta por aprender y ganar experiencia de trabajo. Esta fuerte motivación también les lleva a ser unos buenos trabajadores, deseosos de demostrar su valía, aprender y ser beneficiosos para la empresa que les acoge.
Queremos comunicaros con esta pequeña reflexión que no solo “ganamos” las empresas con este servicio, sino que los alumnos/as también lo hacen, aprenden a desenvolverse en lo laboral, consiguen extrapolar sus conocimientos y aplicarlos en la vida real. Es un beneficio mutuo. Animamos a las empresas que no han utilizado estos servicios, lo comprueben por sí mismos y poder así beneficiarnos toda la sociedad: los/as alumnos/as, las organizaciones, las escuelas de negocio y de formación (centros de formación profesional, universidades...).
Escrito por: Beatriz López (Montaner & Asociados, País Vasco)

1 comentarios:
Ante todo me gustaría daros las gracias por hacer un artículo en favor de las prácticas laborales. Como responsable de RRHH desde hace más de tres años he conseguido tener en mi empresa un programa de prácticas con un total de 20 alumnos por año en los que muchos han conseguido, además de aprender, un trabajo con otra empresa y algunos con nosotros; pero lo que si han conseguido ha sido una oportunidad de ver como es la realidad laboral y como trabajar en equipo. Pero me gustaría destacar la labor de estos compañeros que han dedicado su tiempo y esfuerzo a formar a alguien que ha venido con ganas de absorber todos los conocimientos que puedan en el menor tiempo posibles. Todos nosotros hemos empezado nuestra carrera laboral en su día y a muchos de nosotros nos hubiera encantado poder haber tenido una oportunidad así. Las personas en prácticas aprenden mucho de las empresas pero las empresas aún no se han dado cuenta de lo que aprendemos cuando al enseñar a alguien, nos damos cuenta de que podemos mejorar nuestros procesos internos, de que las ideas frescas de alguien que viene de fuera son una fuente de energía positiva para algunas empresas en las que llevan años haciendo las cosas siempre igual...de bien o mal. Y es además un agente motivador de nuestro personal, no solo al encargar a alguien en formar a la persona en prácticas sino porque las ganas y la motivación de esa persona en prácticas se trasmite a tu equipo y se contagia. Gracias de nuevo a Montaner y personalmente animo a todas las empresas a tener esta estupenda experiencia.
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