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Nos dejamos llevar fácilmente

lunes, 23 de marzo de 2009 ·

Me sorprende mucho que un país como el nuestro, tan mediterráneo y tan alegre, si lo comparamos con otros países se deje llevar por las informaciones que aparecen cada día en periódicos, radios y televisiones.

Y me sorprende por que tengo mis dudas sobre el porcentaje de lectores de prensa que hasta ahora ha habido en este país. Ahora parece que todos hacemos caso, casi al dedillo, de todo lo que nos anuncian y esta actitud está agravando la situación.

Hace unos días leí una carta al director en La Vanguardia que con muy buen tino la persona que la escribía decía que más que una crisis económica tenemos una crisis psicológica y lo aplaudo por que estoy totalmente de acuerdo con esta premisa.

Lo que está ocurriendo me recuerda las amenazas de la religión (de cualquiera de ellas) ya que todas tienen un componente de amenaza importante. Meter miedo para frenar cualquier forma de actuación, asustar para controlar y un largo etc, pues esto es lo que está pasando.

Si no nos movemos no avanzaremos, si no compramos no fabricaremos si solo pensamos en despedir plantillas no produciremos, ni venderemos, ni haremos nada.

Quizás que empecemos a dejar de tener miedo, nadie va a garantizarnos el futuro, nunca lo han hecho ni tampoco pueden, o sea que lo único que podemos hacer es movernos nosotros.

Deberíamos ser capaces de mentalizarnos de establecer nuestro objetivo claro y definido y dirigirnos a él con tenacidad y no dejarnos embaucar por tanta información negativa, sigo diciendo que el mundo no se va a acabar y que debemos estar despiertos para que no nos pille dormidos el día en que dejen de hablar de crisis y se pongan en marcha los que deberían pensar en sus votantes de una forma distinta de la que lo están haciendo. Ellos sin nosotros no son nadie.

Escrito por: Pilar Soldevila (Montaner & Asociados, Barcelona)

2 comentarios:

Anónimo dijo...
24 de marzo de 2009 01:53  

estoy de acuerdo, oye te recomiendo que busques un software util para recursos humanos llamado Workforce Central

Anónimo dijo...
2 de abril de 2009 09:24  

El día martes, 24 de marzo de 2009 9:41:54, contesté a este escrito. Como no ha sido publicado, lo vuelvo a contestar.

Buenos días.

A principios de 2007 me contrató una empresa de Albacete para trabajar en mi provincia, el 60 % del tiempo en una multinacional de la construcción, y el resto del tiempo para sus numerosos clientes, incluyendo dos entidades de certificació de normas ISO. Desde la primera tarde comprobé que el 100% del tiempos sería de trabajo para la multinacional, y que no ahbían más clientes. Como no faltaba trabajo, y me gustaba lo que hacía, no había problema. Y dos veces que tuve que hacer trababos para otros clientes, tuve que mentir a la multinacional, diciéndoles que tenía cursillos, para evitar problemas.

Llegó mayo de 2008, y en un accidente de bicicleta, me rompí la clavicula, lo que provocó un largo período de convalecencia. Y como no sé estarme quieto, mientras éstava en plena recuperación, iba contactando con el cliente único, sus proveedores y la empresa que me paga el sueldo, dirigiendo mi prabajo a distancia.

En contra de las opiniones de mi masagista rehabilitadora, el fisioterapeuta que me trataba, el cirujano que me operó y la doctora de cabecera, solicité el alta. Tanto a la empresa que me paga el sueldo como a su cliente único les fue muy bien, ya que tuve tiempo de preparar una información que debía entregarse ese día en un estamento oficial, y al día siguiente me despidieron vía telefónica.

Llevo enviados unos firmado co1.700 currículums, 10 entrevistas, de las cuales en 8 su forma de trabajo es por contrato mercantil. Con alguna de ellas he aceptado colaborar, con acuerdos firmados en enero y febrero, y todavía sigo en casa, enviando currículums, haciendo un master... y en la última entrevista todavía me preguntaron si hacía algo más.

Yo también leí la carta de La Vanguardia, y pensé en contestarla, pero lo dejé estar, consideré que era más valioso el tiempo que estaba enviando currículums y preparando el master, pero hoy, totalmente desanimado, volver a leer que tenemos una crisis psicológica, mientras sigo sin encontar trabajo... lo considero una tomadura de pelo.

Y todavía debería estar contento; seguro que para muchas situaciones la cosa todavía es peor... al menos he conseguido evitar que dejen de pagarme el subsidio de desempleo... ya lo han intentado.

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