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Crisis empresarial / Crisis personal

martes 13 de octubre de 2009 ·

La crisis está ahí, tan insistentemente nos lo repiten y lo comprobamos, que corremos el riesgo de quedarnos paralizados por el miedo.
Una idea está clara: si nada hago, nada puedo esperar, si nada cambio, nada nuevo puede pasar. Si mi entorno ha sido modificado, me urge aprender a moverme en ese nuevo entorno.
Si me quedo quieto, me paralizo yo y paralizo el negocio.

Este momento es crucial para buscar la fortaleza, encontrarla, ejercitarla.
La fortaleza tiene dos aspectos, afirman los clásicos: la resistencia, y el ataque. Es una lección de empresa.
Aprender a resistir los embates de la crisis: miedo, incertidumbre, desmotivación, confusión en la situación, en los objetivos, en definitiva, la falta de claridad.
Aprender a atacar: Estudiar el entorno, buscar la participación, planear la estrategia adecuada, rehacerla; acometer la fuerza de las ventas, reducir los costes, aumentar el margen de maniobra…
¿Hay quien entienda esta crisis, de verdad, hasta el fondo? Entre otras causas, hay una que a todos parece cierta: la falta de confianza. Se ha perdido la confianza en el mundo financiero, económico, empresarial, en el mercado, en el consumo…y no puede haber sido de repente. Ha crecido la desconfianza en la medida en que ha crecido el afán desmedido de lucro, la falta de verdad, de honestidad. Por eso nos volvemos a dar cuenta de que esta crisis, es en gran parte una crisis de valores.

Al final hemos de mirar a nosotros mismos, para que esta crisis global no acabe por desarrollar en nosotros una crisis personal.
Si impido que la crisis global se adentre en mi persona, entonces estaré en condiciones de vencerla.
Algunos síntomas de crisis personal pueden ser: miedo/ estrés/ paralización/ falta de confianza/ falta de apuesta por cambios positivos/falta de creatividad.
Hemos de fortalecernos nosotros mismos y hemos de fortalecer a nuestros equipos, a nuestras personas, que son lo más valioso de la empresa.
Hace unos días leía lo siguiente: La crisis sigue avanzando porque nadie se fía de nadie: Ni de los políticos, ni de los empresarios, y mucho menos de las entidades financieras…

Frente a esta desconfianza, es preciso generar confianza con veracidad, cuidar nuestros equipos, cuidar nuestros clientes, cuidar nuestros proveedores…ser fiables.
Un medio clave será estar cerca de las personas, mejorar la comunicación con ellas, trabajar juntos: reaprender a pensar, a reinventar…
Pienso que en este momento es vital unir cabezas y pensamientos, para prever, evolucionar, adelantarse a tiempo; saber mirar con nuevos enfoques, y dar con fórmulas válidas y novedosas. Romper las reglas de la lógica más habitual, para ser más productivos en nuestra creatividad. En esta línea la formación es una de las inversiones más necesarias para la competitividad de las empresas, de las personas, de los equipos de trabajo, de las empresas.
Creo que así estaremos actuando con responsabilidad, porque si yo me paro, otros se pararán también, pero si me muevo y genero confianza, otros muchos se moverán y generarán a su vez movimiento y confianza nuevos.

Escrito por: Viky Arrondo (Montaner & Asociados, Navarra)

2 comentarios:

luis balboa dijo...
14 de octubre de 2009 10:06  

Muy acertado el diagnóstico de la enfermedad, las madrugadas tienen la ventaja de ver las cosas con la frescura de la mañana.
Que es una crisis global está claro al menos para mí, que he vivido las crisis de 1978 y 1992, ya que se juntan la crisis de confianza del sistema en general y la individual; siendo grave la primera, por las repercusiones que tiene, la segunda lo es más ya que la parálisis que estamos sufriendo todos es lo que diferencia esta crisis de las dos anteriores.
Tanto a nivel mundial como a nivel nacional nos hemos dejado llevar por la "comodidad" y ahora lo estamos pagando, con creces, y lo peor es que no sabemos como reaccionar porque esa comodidad nos ha hecho cobardes.
Creo, espero equivocarme, que nos va a costar tiempo y sufrimiento salir de la crisis pero espero, en este caso espero no equivocarme, que el cambio que se está produciendo supondrá un avance en el sistema de vida recuperando los valores tradicionales.

Anónimo dijo...
15 de octubre de 2009 17:17  

Este artículo me ha hecho pensar. Hay aspectos que me llaman la atención y que no quisiera pasaran desapercibidos. Si bien el tema se merecería una buena tertulia con dos buenas copas, hay dos puntos que te traslado:

"Al final hemos de mirar a nosotros mismos, para que esta crisis global no acabe por desarrollar en nosotros una crisis personal.".

Lo que está en crisis creo que no es la economía, ni la política, ni la falta de confianza...... todo ello es la colectividad de lo que individualmente pensamos y sumamos. No creo que la crisis global cree una crisis personal, creo que nuestras "crisis personales sumadas" han provocado esta crisis global. Ciertamente no todos somos responsables de la misma manera, pero si todos somos responsalbes del estilo de vida que llevamos y de una realidad sociológica incuestionable "consumimos como producimos". Y consumimos con ansiedad, precipitación (de la misma manera que producimos, en masa, sin parar las máquinas, aunque ahora se llame a la manera de producir especialización flexible: la misma idea: consumir y no parar). La ideología no es algo ajeno a como se vive: se piensa como se vive y rara vez se vive como se piensa, dirían algunos. Aunque yo pienso que vivir y pensar es un acto único. Hay personas que con su vida realizan un proyecto que aporta creatividad y otra mucha gente que con su vida construyen una colectividad de la que surgen normas, pautas de convivencia y una ideología que aglutina a la gran mayoría. Entre el PP y el PSOE no hay diferencias: ¿Quién no tiene corruptos en sus filas?, ¿Quién no busca el voto de la clase media?, ¿Quién ha medido que pasan los años de gobierno desoye el clamor popular?. En unos casos negaron la guerra y en otros negaron la crisis. La ideología es como vivimos y es imposible que haya cambios cuando la "masa" quiere seguir viviendo de la misma manera. Nuestra ecología es el consumo, ahora intentado que sea responsable.

"Creo que así estaremos actuando con responsabilidad, porque si yo me paro, otros se pararán también, pero si me muevo y genero confianza, otros muchos se moverán y generarán a su vez movimiento y confianza nuevos".

Hoy creo que más que nunca es necesario parar-se, deterner-se (tenerse a si mismo), la vorágine del movimiento nos ha contaminado en exceso. Necesitamos para para generar un movimiento de calidad, nuevo, con vibraciones de intensa humanidad. No es posible lo nuevo sin el tiempo de descanso y dejando caer lo viejo. No es posible la confianza si no confiamos en nosotros mismos, ¿o es que se piensa que es posible confiar en los demás si se ha perdido la confianza en uno mismo?. Cientos de enfermades, suicidios en aumento (France Telecom más de 20 en lo que va de año), estrés, asesinatos... ¿no demuestran que el hombre ha perdido la conexión consigo mismo?. Así es imposible generar confianza. Nuestra crisis es tremendamente humana y se traslada a todo lo que crea: política, economía, etc..
Reflexiones con impronta humanitaria
Pedron Varo

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