Seguir avanzando en el mundo tecnológico es importante, tener más canales abiertos para comunicarnos es vital, así como la capacidad de poder buscar cualquier dato en Internet es una auténtica maravilla.
Nuestros currículums viajan por Internet, nuestra vida profesional es pública y también nuestros datos personales son públicos y nos parece bien. Y a mi me parece que estamos buscando un protagonismo innecesario y que al mismo tiempo ponemos en riesgo nuestra intimidad, pero solo es mi opinión.
Con todos estos medios a nuestro alcance aparecen nuevas formas de selección y parece que se puede hacer una selección a través de CV y a través de Internet sin problemas y para más maravilla solo con unos cuantos e-mails y una charla telefónica un superdotado seleccionador sabe quien es el candidato ideal y cómo es este candidato.
Ahora solo me falta preguntar dónde puedo comprar la bola de cristal que se necesita para ello.
Seguimos siendo demasiado confiados y queremos creernos todo lo que nos cuentan pero la única variable en un proceso de selección sigue siendo la persona y la actitud de esta persona, que para leer un CV sirve cualquiera que sepa leer.
Si este aspecto no se tiene en cuenta estamos en riesgo, ya que no todos encajamos en todo, por suerte.
Me pregunto si el sentido común también ha caído en desuso.
Escrito por: Pilar Soldevila (Montaner & Asociados, Barcelona)
Sobre las nuevas técnicas para encontrar empleo
Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres
O, en términos más populares, Ley de Igualdad.
“Las empresas son una fuente generadora de riqueza a partir de distintas actividades y por lo tanto, los empresarios somos los responsables de garantizar que esa fuente de riqueza no se devalúe ni se pierda ni se agote”
Esta afirmación, en distintas versiones y formatos, es la que comúnmente suele escucharse de boca de los empresarios y ejecutivos que están al cargo de las empresas. Suelen hacerlo cuando por la propia evolución del trabajo humano, se pretende que esa generación de riqueza además sea legítima, ética, socialmente responsable, sostenible, y equitativa.
Ahí entran en otros comentarios a cada una de las leyes, normativas, directivas, y demás que cada cierto tiempo les van cayendo encima como losas, y que viven como elementos a incorporar en esa generación de riqueza, sin ser un terreno propio del empresario, gerente o ejecutivo, lo que se traduce en un cierto “corsé” a la hora de fijar estrategias de futuro, hacer planes de inversión, o simplemente evolucionar la propia empresa.
En esencia, podríamos decir que algunos de ellos se limitan a cumplir con la ley, con la única intención de evitar una denuncia, y otros se involucran a expensas de poner en riesgo la propia generación de riqueza, que es en esencia la razón de ser de cualquier empresa.
Y esto es así, por un enfoque sesgado del significado de esa legislación.
Nuestra experiencia en la implantación de estas normativas nos indica que:
El enfoque adecuado ha de contemplar todos los aspectos posibles, todas las partes implicadas (incluidos los grupos de influencia), y requiere un trabajo minucioso y de largo recorrido que garantice los derechos de trabajadores y trabajadoras, los beneficios a la sociedad en general, a la vez que mantenga la fuente de generación de riqueza para las empresas.
Identificar, por ejemplo, el Plan de Igualdad, al que obliga la ley para las empresas de más de 250 trabajadores, con un elemento que entra en conflicto con la generación de riqueza, es un error estratégico que se acaba pagando caro, por todas las partes implicadas.
De ahí la importancia de aprovechar la elaboración del Plan de Igualdad para que sea un instrumento, no sólo defensivo de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, sino como un instrumento de funcionamiento y beneficio mutuo.
El rol del consultor externo, en este caso, es de suma importancia para ejercer de mediador si procede, para aportar objetividad y referencias externas, para ayudar a generar propuestas creativas e innovadoras, e impulsar los compromisos adquiridos.
Es en esas condiciones cuando entran en sintonía los intereses de todas las partes, cuya suma, a fin de cuentas, es lo que realmente genera riqueza.
Escrito por: Xavier Hernández (Montaner & Asociados, Barcelona)
La Inteligencia Emocional y la Crisis
Hace unos meses la revista “Capital” entrevistaba a Daniel Goleman, el autor del best-seller “Inteligencia Emocional”, quien reivindica que las condiciones intelectuales no son la única garantía de éxito en el ámbito profesional, sino sólo un factor que debe unirse a las capacidades emocionales. En dicha entrevista el psicólogo estadounidense afirmaba que debido a esta crisis, la gente está siendo más emocional que nunca, porque ante la caída de la economía han surgido todas las incertidumbres, dudas e inquietudes y éstas se han convertido en pánico, lo que a su vez aumenta la sensación de crisis de forma exponencial. El autor concluía que la actual crisis financiera es una crisis emocional colectiva.
Decimos que una persona actúa con inteligencia emocional cuando es capaz de utilizar de forma positiva sus emociones y sentimientos, comprenderlos, controlarlos y hacer uso de esa información para guiar su pensamiento y sus acciones
La Inteligencia Emocional es muy útil en tiempos de bonanza, pero lo es aún más en tiempos de crisis. Nunca debemos infravalorar el poder que las emociones poseen en nuestras vidas. En este momento es un acierto convertir nuestras emociones en una de nuestras fortalezas a las cuales podamos recurrir cuando veamos que todo lo demás se tambalea. Se habla mucho sobre la importancia de generar confianza para poder salir de esta crisis, pero lo que no se dice es que esta confianza depende en gran parte de la correcta gestión de las emociones propias y ajenas.
Disponemos de una mente que piensa y otra que siente, no lo olvidemos, y ambas son formas básicas de conocimiento que interactúan para construir nuestra vida mental; en la medida en que se establece una comunicación adecuada entre esos dos cerebros tendremos un mayor o menor equilibrio personal.
Los afectos y sentimientos juegan un papel determinante, de éxito o fracaso, en el comportamiento inteligente. No los subestimemos y aprendamos a utilizarlos adecuadamente pues constituyen una herramienta muy poderosa para lograr la excelencia personal y profesional. Aprender a expresar, comprender y finalmente "controlar" las emociones propias y ajenas es la clave para mejorar la salud mental de un individuo y la productividad de su empresa. Lograr este dominio sobre nuestras emociones y las de quienes nos rodean mejora la salud mental y física, optimizando también la productividad de las empresas. En este proceso, que requiere tiempo y dedicación, lo primero es evaluar nuestro nivel de inteligencia emocional. Debemos preguntarnos si expresamos bien nuestras emociones o por el contrario las inhibimos; si sabemos 'capitalizarlas' para potenciar sus aspectos positivos, como la creatividad o la capacidad de decisión, o si por ejemplo, comprendemos emociones complejas, como los celos o la vergüenza.
Después, aprenderemos a vivirlas incluso las relacionadas con un alto estrés emocional, y por último entrenaremos las habilidades con las que se consigue canalizarlas a positivo. Desde una buena gestión emocional y de bienestar de vida se puede afrontar esta situación de crisis de manera diferente. Yo estoy en ello, ¿te animas?.
Escrito por: Ana Herrero (Montaner & Asociados, Sevilla)
Elevator Pitch (o cómo hacer presentaciones en público)
Estoy asombrado.
Por circunstancias profesionales, en pocos días he tenido la ocasión de asistir a varias ferias, un congreso, y dos convenciones comerciales. Mirando hacia atrás, me vienen a la cabeza, comentarios de personas que estaban allí, expositores, conferenciantes, público en general (que no dejan de ser clientes potenciales), comerciales de las empresas que asistían a su convención anual, etc. y quisiera haceros llegar algunas ideas y reflexiones.
La gente no sabe hacer una presentación en público. Esto ha quedado demostrado, por mucho que sean consultores, expertos en RRHH, o empresarios de relumbrón. Además, la mayoría no sabe hablar en público. Las charlas a las que asistí eran insoportables, tanto por el material que se proyectaba en las pantallas (¿Cuándo nos daremos cuenta de que un Powerpoint es algo más que un texto?), como por los oradores (“Señor orador, si va a leerme lo que pone en sus transparencias, me las envía por correo y ya me las leeré, gracias”)
Las personas que atienden los "stands" no tienen ni idea de lo que hacen ni para qué lo hacen. He sido yo quien a abordado a esas personas para interesarme por sus productos, he tenido que ser yo quien tome la iniciativa, y además quien conduzca ese contacto.
Y, claro, me vinieron a la cabeza varias ideas:
1.- Es urgente elevar el nivel de las personas que hacen charlas y presentaciones en público. Insisto. ¡URGENTE!
2.- Es urgente dotar a las personas que atienden los "stands" de un mínimo de carácter comercial o relacional. Insisto.¡URGENTE!
Cualquier empresa, hace una inversión importante al estar en una feria o congreso. Lo mismo, cuando una empresa se plantea hacer su convención anual.
¿Y cómo se cuida esa inversión? ¿Qué resultados se espera obtener de las personas, que en definitiva serán las que logren el éxito para su empresa? ¿Lo saben? ¿Están preparados? ¿Realmente? ¿Y si dedicamos una parte de esa inversión en preparar a estas personas que atienden los stands? ¿O para aquellos que atienden los corners en un Centro Comercial? ¿O para aquellos que harán una charla en una feria o congreso para exponer los beneficios de su empresa o producto?
Mención aparte, los directivos que conducen y lideran una convención anual. Como me comentaba un asistente a esas convenciones, “al final nos encontramos todos un par de días, y acabaremos tomando unas cervezas, eso es inevitable” En cierto modo supongo que sí, y que además forma parte del ritual de una convención.
Pero, un directivo, ¿sabe que tiene 30 minutos al año para motivar, recargar las baterías de su gente? ¿lo sabe? ¿y qué piensa hacer?
Como seguía diciendo mi interlocutor, “no es lo mismo estar en la convención, esperando ir a por las cervezas, que, después de escuchar a tu director comercial, ir a por las cervezas, pero con un subidón".
Por mi parte, me reafirmo en la convicción de que podemos ayudar a las empresas a hacer de su feria, congreso, o convención, una experiencia memorable, para ello hemos creado productos como Sales4Gold, que puedes consultar en nuestra web http://www.montaner.com/.
Escrito por: Xavier Hernández (Montaner & Asociados, Barcelona)
