Desde los poderes públicos se intenta minimizar esta situación con normativas legales, como la Ley de Integración Social de los Minusválidos, que obliga a empresas de más de 50 trabajadores a cumplir un mínimo de trabajadores con discapacidad, directamente o a través de terceros. Pero aún así, son numerosas empresas las que incumplen dicha normativa, enfrentándose incluso a las posibles sanciones previstas en la ley. Algunos empresarios me han dicho personalmente que su reticencia a ello se debe al miedo de que el trabajador con discapacidad no sea lo suficientemente productivo o simplemente no se adecue al perfil requerido.

Como director general de Grup Montaner, quiero desde aquí sensibilizar al mundo empresarial sobre este tema, romper barreras, prejuicios, miedos y falsas ideas, y lo hago desde nuestra propia experiencia. Desde AxMES d-manipulats, la fundación sin ánimo de lucro de Grup Montaner, nos enorgullece tener a pleno rendimiento nuestro Centro Especial de Empleo, situado en la provincia de Barcelona, y contribuir así en la integración laboral de estos trabajadores, con tareas personalizadas y adecuadas a cada uno de ellos como manipulaciones, control de calidad, verificaciones, retractilados, embolsados o montajes, ofreciendo a la vez a nuestros clientes la posibilidad de hacerlos partícipe de dicha labor.
Más allá de la LISMI, más allá de las obligaciones legales, es nuestra responsabilidad como empresarios preocuparnos por la integración social y laboral de los colectivos con más dificultades para encontrar trabajo, y buscar la fórmula en cada caso para hacerlo posible.
Escrito por: Joan Manel Montaner (Grup Montaner)
