Esta es la frase más
usada en estos días y es posiblemente la más adecuada. Ojalá se convierta en
realidad para todos.
Cuando te encuentras entre familia y amigos, en estas fechas las sobremesas se alargan y se
comentan diversidad de temas, interesantes casi todos porque de ellos
aprendemos y nos ayudan a conocernos mejor.
Todas las opiniones son
válidas y aceptarlas nos ayuda a ser mejores como personas.
Esa misma capacidad para
aceptar opiniones ajenas en estas fechas deberíamos ser capaces de mantenerla
el resto del año, no hace falta que la convirtamos en “la verdad” pero sí
deberíamos considerarla para poder contrastarla con nuestra propia forma de ver
y de pensar.
De todo y de todos se
aprende algo, nuestras ventanas, ojos y oídos, deberían estar siempre alertas,
de otro modo nos perderemos muchas cosas interesantes y valiosas. Mantener
abiertas estas ventanas significa también que estamos dispuestos a aprender a
valorar y a respetar a nuestros semejantes y no solo en Navidad sino también el
resto del año.
Mis deseos de felicidad y
bienestar para todos son para todo el año 2012 por difícil que sea, para que
tengamos la capacidad de aprovechar cada momento, de disfrutar de las pequeñas
cosas y de regalar y regalarnos una sonrisa cada día.
Escrito por: Pilar Soldevila (Montaner & Asociados, Barcelona)

